Me quedé sin palabras
cuando a describirte me dispuse. Imágenes desordenadas y algunas magnificadas
es lo que hicieron evocar mis más hondas palabras.
Eres la Diosa del Sol,
con tu luz das vida. El calor que repartes, solo tú en grandes llamas avivas.
Proporcionas la seguridad que todo habitante desea, y la tranquilidad y paz que
se requiere en cualquier guerra.
Eres una druida, una
bruja hechicera que con el brillo de tus ojos analizas a cualquiera. Descodificas las experiencias y
a tu luz dejan los sentimientos, desnudas se quedan las personas para mostrarte
a ti cuáles son sus lamentos. Tu espiritualidad nunca duerme, siempre está en
vela. Aprendiendo y extrayendo todas las esencias. Como tú, pocas hechiceras.
Eres una orquídea, una
rosa blanca y bella, difícil de conservar, preciosa en sus maneras. Por más que
pase el tiempo, más bella te encuentras. Tus arrugas demuestran tus grandes
luchas y experiencias. Una luchadora constante, intuitiva y honesta. Tu honor
te condecora a ser la más grande guerrera.
Eres la Diosa de la
Luna, con tu luz iluminas la oscuridad de los que te encuentras. Eres tan
auténtica, que solo tú conseguiste librarte de tus propias cadenas.
Eres todo, todo lo que
cualquier hija desea.
Alba Sarah